Los peligros de la conducción en Semana Santa

coche autopista seguridad

El periodo vacacional (para muchos) de la Semana Santa comporta una serie de riesgos en la conducción asociados a la estación en la que se celebra: la primavera. Si en invierno se habla de los peligros que comporta el hielo, nevadas y demás, o en verano, las salidas masivas de viajeros y las altas temperaturas, en primavera existen otra serie de factores que pueden hacer más difícil la conducción

El pasado viernes arrancó el pistoletazo de salida de la operación salida de Semana Santa. Se trata de un periodo en el que se espera 15,5 millones de viajes de largo recorrido (de al menos 50 kilómetros), lo que supone la cifra más alta en estas festividades desde 2006. La Semana Santa y en concreto, la época en la que se celebra, la primavera, puede entrañar una serie de problemas para la seguridad en la conducción. Desde HTMBoxes, centro del bricolaje del automóvil, se detallan los que pueden ser más frecuentes.

Tiempo impredecible

La primavera se caracteriza por tener una climatología complicada de predecir. Puede haber lluvia, granizo o un día despejado. Por este motivo, hay que extremar la seguridad y consultar el parte meteorológico para el día que se va a viajar, para si, por ejemplo, llueve, tener más cuidado y precaución al volante.

Numerosos desplazamientos

Tal y como se destaca desde la DGT, la Semana Santa es el primer periodo vacacional del año, en el que existen muchos traslados. Además, es una época en la que se suelen realizar excursiones desde el lugar en el que se reside, con lo que también hay numerosos desplazamientos cortos, muchas veces los más peligrosos, “al ser trayectos en los que no se precisa un periodo largo de tiempo, se suele disminuir la atención en la conducción, con el consiguiente peligro que conlleva. El conductor se confía”, alertan desde HTMBoxes.

La estación de las alergias y la astenia

La primavera es, por antonomasia, la estación en la que las alergias afloran. Los síntomas de la alergia, como los estornudos, ojos lagrimosos, picores, etc. pueden ser un problema a la hora de conducir, por lo que hay que extremar la precaución. Por otro lado, el cambio de hora y de estación provoca en algunas personas lo que se denomina como “astenia primaveral”. Sus principales síntomas son falta de energía y cansancio, lo que no son, para nada, buenos compañeros de viaje.

El sol, ese desconocido

Tras el reciente invierno, y sus días nublados, el conductor puede no estar nada acostumbrado al sol. Si bien, los días se alargan, lo que es una ventaja para los viajes, también es cierto que puede dificultar a la hora de conducir, por ejemplo, si da de cara. Por eso, es esencial, tal y como destacan desde HTMBoxes, tener siempre a mano las gafas de sol, para no distraerse a la hora de buscarlas.

La presencia de insectos

Los insectos hacen su reaparición en primavera. Moscas, moscardones, avispas, abejas… pueden hacer su presencia dentro del habitáculo del coche. Esto puede provocar una gran distracción en el conductor, en el intento de echar al insecto en cuestión. Por esto, es conveniente asegurarse antes que no ha entrado un “ocupante” indeseado antes de empezar a conducir, o, al menos, mantener la calma mientras esté.


(Fuente: HTMBOXES)