La fatiga es la cuarta causa de siniestralidad mortal en las carreteras españolas. Sin embargo, es un riesgo que se puede evitar adoptando buenos hábitos al volante. En esta edición se han realizado dos trabajos: una encuesta a más de 1.000 conductores que realizarán un viaje largo durante este verano, y el estudio, mediante pruebas neurológicas en simuladores de conducción del RACE, para conocer los efectos que supone conducir bajo los efectos de la deshidratación.
La época estival es el momento del año en que más desplazamientos se producen, y en los que es muy común que aparezcan síntomas de fatiga propiciados por el cansancio, las altas temperaturas, la deshidratación o por el tipo de carretera por la que se circula. En estos meses, y según datos de la DGT, se producirán 86 millones de desplazamientos, el 71% de los conductores realizará viajes de largo trayecto, y de ellos, un 35% superará los 1.000 km.
El Observatorio Español de Conductores DUCIT ha querido conocer las preocupaciones y
hábitos de los conductores que se ponen en carretera en esta época. A la hora de
preguntarles si viajan solos o acompañados, el 92% de los encuestados lo hacen
acompañados, pero solo un 45% declaró que se turna al volante. Este porcentaje sube
hasta el 80% en los mayores de 65 años, mientras que el 62% de los conductores menores
de 34 años indicaron que sí se intercambian al volante durante los largos viajes. Otro dato
significativo es el referido a los descansos durante el viaje: un 55% no para cada dos horas,
como se recomienda para reducir el riesgo de cansancio, y un preocupante 20% que no
para en un viaje largo. Y lo que todavía resulta más peligroso: el 6% de los conductores
declara hacer viajes de entre 500 y 1000 km sin parar.
Los datos reflejan que tres de cada 10 conductores han sentido cansancio extremo en el viaje, principalmente causado por la intensidad del tráfico, las horas al volante y por circular por carreteras convencionales, lo que requiere una mayor atención. Además, cerca de un 80% reconoce haber sufrido somnolencia, la fase final y más peligrosa de la fatiga.
Consejos para evitar la fatiga al volante este verano
• Ponte en carretera descansado: duerme un mínimo de 7 horas e intenta evita viajes después de terminar tu jornada laboral.
• Viajar de forma cómoda reduce la fatiga, ajusta bien el asiento (banqueta y respaldo), el reposacabezas y haz un reglaje en profundidad y altura del volante.
• Tómate la conducción de forma relajada y no intentes recuperar el tiempo perdido tras un atasco. El objetivo es llegar, y llegar bien.
• No bajes la vigilancia en los kilómetros finales, ya que muchos accidentes se producen en estos momentos.
• Durante el viaje, descansa cada dos horas o 200 kilómetros, y aprovecha para hacer unos estiramientos para recuperar el tono físico. Reduce este plazo si viajas de noche.
• Mantente hidratado, ya que la falta de líquidos provoca, entre otras cosas, una reducción de la atención, dolor de cabeza y cansancio muscular.
• Cuando pares, toma una bebida refrescante ya que, además de hidratarte, ayudará a despejarte y mejora los niveles de atención. Un refresco es tu mejor combustible… Quita la sed, no los puntos.
